La Toreaa (Justo Martínez, 1919)

15/07/2019 at 14:00 Deja un comentario

La Toreaa es un monólogo de Justo Martínez González, publicado en ‘Monólogos y estampas de costumbres campurriano-montañesas’ (1920), y editado por La Agrupación Folklórica Campurriana Ecos del Ebro en 1975, bajo dirección de Alberto Diez Jorrín,

Justo Martínez González se crió en Reinosa, trabajando después en la Naval, participando también en los Coros Campurrianos y en toda clase de agrupaciones teatrales de la comarca.

“De Justo se puede decir que era más que campurriano, pues se adentró en el alma de esta tierra, en la idiosincrasia de sus personajes, en el temperamento de sus gentes y así lo reflejó en multitud de relatos cortos, cuentos, historias, poemas y en todos aquellos escritos que hicieran vivir a su Campoo. Por su temperamento natural le resultó muy fácil hacerse con los dichos y decires tan comunes en sus visitas a los pueblos, recoger y, más tarde reflejar, los sentimientos de estas gentes, las leyendas casi perdidas, los enemigos de siempre –el oso siempre temido, el lobo que arrebata el ganado, la nieve que cierra pastos y oculta senderos- y, en fin, la vida que palpitaba en el alma de los campurrianos”, señala Florenzo Díaz Salceda en la revista Ontarada, de la Asociación Cultural Santa Águeda de Campoo de Suso.

Severino, el Cicateru, el Ermitaño, el Penduneru, ‘Quicu’ son protagonistas de sus historias. En ‘La Toreada’, un pequeño monólogo muy festejado allá por los años veinte y representado, primero por el mismo Justo y, más tarde hasta los años sesenta, por otros seguidores, el protagonista es ‘Quicu’ un pastor campurrianu que, acompañado por su hijo ‘Geliucu’, va a Reinosa a las fiestas de San Mateo y presencia por primera vez una corrida de toros. Impresionado por todo aquello, escribe una carta a otra hija que está sirviendo en Madrid, comentando lo visto y oído, que transcriben también en la revista campurriana:

8f3791d5-9883-4345-b201-6b8be2f60031Querida hijuca Eufrosia. En paz y gracia de Dios queremos que t’alcuentres en cuantis que recibas esti papelucu escribiu y te le dé el peatóo (y esu que pué que no haiga peatones en Madrí cumo aquí, ¿nordá?. Pos esta carta es p’aicite y pá contate, palabra por palabra y jechu por jechu lo ocurrío en la Toreada de Rinosa, a la que juimos Geliucu y yo. Verasti, hijuca del alma:

Pasemus por ande el Fielatu y seguimos por tol caminu rial alanti, hasta que lleguemus ande cá Errati, que allí, ande la cuestuca el Cañón bajaban los automóviles a una marcha desvergonzaota del tóo. Y no metían la galga, no; en cuantis que angún chiquitu atravesaba el caminucu rial, después de arrecatanus, ¡que siú las vecis que mus arrecatamus¡, atravesemus el caminucu rial y preguntemus a un pollecia del Auntamientu que hancia onde estaba la Toreada. Nos llevó pá onde la Casona, atravesemus un calleju y divisemos tóa La Toreada, que ¡hijuca¡, era reonda y tóa de tabla nueva, paecia talmenti hecha p’al casu. Pos que entremus adentru nos sentemus en unos bancucos como estos del Gine, y… ¡hete, hijuca del alma¡ que espienza tul gentiu a cantar: ¡Que saliera¡ ¡que saliera¡. Espienzan los mísicos a tocar y por debajo de los bancucos, que salen unos muñacus… ¡vestius a la antigua debía e ser¡, con una chaquetucas d’ estas cortismas y unos pantalonucos d’ estos cortismos y una medias de color rosa, cumo las que gastastes tú cuando juistes moza, que ¡bien dieron que icir en el pueblo el día que las estrenastes, bien¡¡Pos hijuca del alma¡, que espienzan los mísicos venga que dale a tocar y los muñacos daque p’allá y d’aque p’acá, y en esto que sale un jatu… pero que no te vaigas a creer que era un jatu como estos d’acá, no, muchismo pior. ¿Ves un gatu uñas arriba o un perro hidrófobo…? ¡Pos igual¡ ¡que toos los muñacos s’habían escondío¡… Tocan otra vez los mísicos y sale un muñaco con unos palucus arregucíos de papeluchos de colores con un pincho alanti, ¡s’enfrenta ande el jatu¡… El jatu que si quieres… Y el muñacu venga a dar un palo contra otro, como pa llamale, y el jatu… estaba escarbando la arena como dijiendo: alguarda un poco, que allá voy¡ En esto que no sé cumo jué el caso es que se escurrió como Dios dio a entender, y le plantó los dos palucos en metá el lomo al probe animal: así hasta seis palucos que le pusieron. Güeno… daba pena oíle ¡unos bierridos que atronaban¡ tocan otra vez los mísicos y que sale otro muñaco con un trapuco colorao y un sable; s’enfrenta ande el jatu, y venga j’acele p’arriba y p’abaju. El probe jatu que no podía ni tan siquiera con el rabu, no podía el mi probucu mochar de relochu q’estaba; pos, hijuca, que spienza a pincharle en el pistoreju hasta que cayó espanzurriau en metá la Toreada. Geliu paé que tenía un pocu de sed y me diz: Padre, ¿salimos ajuera a tomale , en aquellas capacheras que había por el redondel de la Toreada y cuando quisimus golver a entrar no mus dejaron. En toas las portilleras mos icían: ¡vaiga usté a la otra¡ que aquí no es; ¡vaiga usté a la otra¡ ¡vaiga usté a la otra¡ Que no entremus, hijuca del alma, Dimpués juimos al Campucu Rial, ande estaban los Caballitos del Tiu Vivu y las Nodias y Gelui que quería amontáseme y venga repetime que quería amontase ¡que no amontes¡…¡que no amontes¡ Hasta que amontemus…¡A güena hora amontemus, hijuca del alma¡ Espienzan a dar güeltas las Nodias… Padre, que me agomito… Padre, que me agomito… ¡Hasta que se agomitó¡ Bajemos en marcha y se hizo un escalabru en la frente, cuasi que ná, pero me lo querían llevar al Hespital. Esu si que no, al Hespital, no; llevali a la Botica. Le llevamus y allí nos dieron una melecina d’estas de agua “esagerada”, un frascuco de pintura de loru y un paquetuco d’estus de guasa… Nosotros no le curemos con estas melecinas. ¡A qué santu¡ Le curamos con árnica, y ahí está güenu y sanu, salta y brinca cumo un chivo… Güeno, hijuca, ten cuidau, que por ahí, por Madri m’han dichu que hay teléfonos que hablan solos.¡Bae¡ pos consérvate güena. Tu padre, Quicu.

Un ejemplo de su poesía sería El Rosariu, publicada también en ‘Monólogos y estampas de costumbres campurriano-montañesas’ (1920).

el rosariu

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Estudio toponímico de Castru / Castro Urdiales

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